Teleoperador: ¡UNA SEMANA, una puta semana ha tardado en defraudarme @IUnida! ¡Y justificado por @AGarzon! ¡Me cago en mi puta vida!Se dice -y no sé si es cierto, falso o a medias- que en 1910, cuando Pablo Iglesias era diputado, un periódico propiedad de la Iglesia le acusó de acudir al Congreso vistiendo un lujoso y carísimo abrigo de pieles. Indignante, el que decía defender a los "parias de la tierra", a los obreros y pobres, vistiendo como un terrateniente.
Alberto Garzón: ¿y por qué?
Teleoperador: ... ¿"Por qué"? ¿Pero tengo que explicar por qué? Por favor, no me hagáis esto, un domingo por la tarde no.
Alberto Garzón: Pues porque me interesa saberlo, viniendo de ti.
Teleoperador: Júrame que no tienes ya un portátil y un móvil 3G más que de suficientes para tu trabajo de diputado.
Teleoperador: Júrame que eres incapaz de encontrar nada con un presupuesto menor de lo que cuestan un iPad y un iPhone.
Teleoperador: Júrame que eres incapaz de hacer ese trabajo de diputado con software libre.
Alberto Garzón: A ver, nosotros renunciamos al 60% de nuestro sueldo. Podemos no hacerlo y comprarnos 500 HTC. ¿Mejor?
Teleoperador: ¿A qué viene eso? Ni sois 500 diputados ni necesitáis comprar más que lo que NECESITÁIS. Y tú ya tienes lo que necesitas.
Alberto Garzón: Yo defiendo 100% software libre, pero no he decidido yo qué instrumento dan. Ojalá.
Teleoperador: Sí, ¿verdad?, pobres eurodiputados, que les obligan a viajar en primera clase.
Alberto Garzón: Son instrumentos de trabajo, como las PDA que dan a los profesores o los ordenadores de los funcionarios.
Teleoperador: Que tú no necesitas PORQUE YA TIENES, me lo acabas de decir. Igual que renuncias al 60% de tu sueldo que también es un instrumento.
Alberto Garzón: Nosotros renunciamos a los privilegios y al uso indebido de las herramientas.
Alberto Garzón: Nunca me verás en primera clase, ni en un hotel 5 estrellas ni cobrando 100% del alto sueldo.
Teleoperador: ¡Un iPhone 4S y un iPad son privilegios! No necesitas una cámara de alta definición en el Congreso.
Teleoperador: Pero te veré con dos aparatos carísimos de software privativo que tampoco se justifican en un diputado.
Alberto Garzón: Cámaras y tonterías que no usaré.
Teleoperador: ¡Pero las aceptarás!
Teleoperador: No lo puedo creer, no tan pronto. ¿Qué ha pasado, perdiste la votación del grupo sobre si los rechazabais? ¡¡Es que no me lo creo!!
Alberto Garzón: No se ha votado nada. Es mi opinión personal, que ya mantenía antes.
Teleoperador: ¿Y tu opinión personal es que quien lo critique "ha equivocado el objetivo o porque actúa de mala fe"? ¿No te recuerda a nadie eso?
Alberto Garzón: Entiendo las críticas y no las comparto. A mi me vale con un HTC y portatil, pero no elijo yo. Defiendo las herramientas.
Teleoperador: Pues yo no entiendo el razonamiento. Si te vale con lo que ya tienes, ¿por qué no rechazas el privilegio que te da el Congreso?
Era mentira. Pablo Iglesias fue pobre prácticamente toda su vida. Sólo tenía un traje de invierno y uno de verano y siempre usaba el mismo abrigo sencillo de paño, que le duró décadas. Pero era una mentira tan suculenta que se extendió como la pólvora y había gente que juraba haber visto el falso abrigo y a don Pablo pavoneándose con él.
Se dice que el espanto de don Pablo ante esos infundios fue tal que durante bastante tiempo renunció incluso a usar el abrigo real, el barato de paño, y que iba andando al Congreso en pleno invierno sólo con el traje, horrorizado por la posibilidad de defraudar a sus votantes.
Ni siquiera pretendo que los diputados de Izquierda Unida acudan sin abrigo, sólo que rechacen el de pieles. Más cuando en este caso ese abrigo lo pagamos nosotros y ellos ya tienen ordenador y móvil más que de sobra para el trabajo de diputado.
Supongo que Alberto Garzón no ha oído esta historia en su vida.



